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domingo, 20 de abril de 2014

No es (solo) magia, es Inteligencia Social


Esta mañana he ido al cine y he recibido una muy grata sorpresa, “Mejor otro día” (A long way down), interpretada por Pierce Brosnan, Toni Colette, Aaron Paul, Imogen Poots y Sam Neill. Es la historia de cuatro personas que se encuentran durante la víspera de Año Nuevo en uno de los edificios más altos de todo Londres (la Fleet Tower) con la intención de suicidarse saltando al vacío. Ellos son Martin (Pierce Brosnan), un famoso personaje de la TV caído en desgracia. Maureen (Toni Collette), una madre soltera con problemas. Jess (Imogen Poots), una descarada adolescente, y JJ (Aaron Paul), un joven músico que sobrevive como repartidor de pizzas. Los cuatro están desesperados, pero deciden hacer un pacto: no saltar y ayudarse entre ellos, al menos hasta San Valentín, para intentar pasar juntos ese momento tan difícil de sus vidas.” Basada en una obra de Nick Hornby (el autor de “Alta Fidelidad” y “Un niño grande”), es simpática, fresca, muestra giros inesperados y sales del cine con un buen sabor de boca. Muy recomendable.
He estado disfrutando del último libro de mi buena amiga Elsa Punset, “El mundo en tus manos. No es magia, es Inteligencia Social”, que acaba de aparecer y ya está nº 1 en la lista de No Ficción. Elsa lo merece.
La autora le dedica el libro a Irene Fernández Metti (que la introdujo en la teoría de los drivers –motivadores- y parte de una cita de Boris Cirulnik, la referencia en resiliencia: “La paradoja de la condición humana es que solo logramos ser nosotros mismos bajo el influjo de los demás”.
Elsa comparte con sus lectores dos claves de la neurociencia para transformar la información en conocimiento: combinar entretenimiento y conocimiento (el punto álgido en la curva de aprendizaje está entre el aburrimiento y el estrés, es decir, en la fluidez) y hay que entrenar la mente (coaching) de la misma forma en que hemos aprendido a entrenar el cuerpo. Una vez que la mente ha aprendido algo, cuesta mucho desaprenderlo (por eso es tan difícil cambiar).
La autora estructura la obra en cuatro apartados:
- “Bienvenidos al mundo. Por qué los demás nos importan tanto”. Sí, nuestro cerebro es la clave de nuestro éxito, nos enseña Elsa Punset. Y nos habla de la importancia de la infancia (cita las investigaciones de John Bowlby, el concepto de “imprinting”, impronta, de Konrad Lorenz y los estilos de apego). “La relación inicial entre uno mismo y los demás sirve como patrón para las relaciones futuras”. El libro incluye un test para que comprobemos si somos de relaciones ansiosas (estilo de apego inseguro), seguras o evitativas/distantes (estilo de apego inseguro). El 60% de las personas mantienen relaciones seguras y positivas con los demás, 20% son evitativ@s y el 20% restante, insegur@s (Phillip Shaver y Cindy Hazan). ¿Se puede cambiar? Por supuesto, con esfuerzo. ¿Qué porcentaje lo logra? En torno al 20% (puro Pareto). El reto vital es el equilibrio entre creatividad y seguridad.
- “Un mundo demasiado grande para mí”. Me gusta la aseveración de Elsa: “El amor que no se expresa no sirve de nada; y para que un buen abrazo tenga un efecto químico debe durar al menos 6 segundos”. Elsa trata la soledad (sentirse sol@, independientemente de las condiciones externas y objetivas), de Frieda Fromm-Reinchmann, contemporánea de Freud (“la soledad es la carencia de intimidad”) y del experto John Cacioppo (Universidad de Chicago). También incluye el test y la escala de la soledad de UCLA. En EEUU, un tercio de los mayores de 45 años se sienten crónicamente solos. En Canadá o en España es el 25%. El tamaño medio de l@s amig@s íntim@s ha pasado de 2’94 (en 1985) a 2’08 (en 2004). El impacto de la soledad es emocional, mental y físico. Tribu: los experimentos de Henri Tajfel y John Turner (teoría de la identidad social) demuestran que favorecemos irracionalmente a los miembros de nuestro propio grupo. “Primero categorizamos, luego nos identificamos con nuestra categoría y, por fin, nos comparamos con los demás grupos, siempre a favor del nuestro, lo que eleva nuestra autoestima”. Lo hacemos con naturalidad. “Preguntarle a la gente cómo se siente puede ser tan importante como preguntarle cuánto gasta” (Arthur Stone, NYU). Vivimos “el declive del Capital Social” (Robert Putnam). La paradoja de internet es que los supuestos amigos tienen apariencia de intimidad, pero no realidad. “Necesitamos nuevas competencias para una nueva forma de comunicarnos”.
- “La cara oscura de la luna. Estrategias para sobrevivir en la jungla humana”. No estamos programados para dañar conscientemente a quienes consideramos inocentes (Joshua Green, Princeton). Elsa también cita a Jonathan Haidt y su “moral dumbfounding” (desconcierto moral), nuestra dificultad para explicar ciertas creencias morales (que son hábitos culturales). Está demostrado que “ser generos@s con los demás nos ayuda a sobrevivir” (Steven Pinker). Incluso los bebés muestran señales de moralidad (Paul Bloom y Karen Wynn). El antropólogo cultural Richard Shweder ha analizado, como categorías morales, el respeto a la divinidad, a la comunidad y a la autonomía. Finalmente, Elsa trata “la banalidad del mal” (Hannah Arendt), la obediencia a la autoridad (Stanley Milgram) y “la banalidad del heroísmo” (Phillip Zimbardo). “Debemos amarnos o morir” (W. H. Auden).
- “El descanso del guerrero. Come, reza, ama”. Elsa Punset nos ofrece pautas para evitar el agotamiento mental (Christina Maslach y Susan Jackson) y el agotamiento emocional o burnout (Maslach y Michael Leiter). La autora se pregunta “¿Qué intentan decirme mis emociones?” y responde: “La ansiedad dice: ¿de qué tienes miedo? La tristeza pregunta: ¿qué has perdido? La ira interroga: ¿cómo te han atacado, a ti o a tus valores? La alegría celebra: ¿qué has ganado?”. El estrés nos envejece (como se demuestra en el libro “Real Age” de Michael Roizen). Elsa nos ofrece un plan de entrenamiento para trabajar la energía vital, los seis pasos para ser más creativ@, la rueda de la salud maorí (mente, emociones, cuerpo e inspiración)  y la teoría de los motivadores, de Irene FM.
“No es magia, es inteligencia social”, proclama Elsa Punset. Estoy de acuerdo, en el sentido de que no es algo milagroso, que sucede por puro azar. Sin embargo, la magia es una forma elevada de comunicación (James George Frazer, “La rama dorada”) y, como dijo, Arthur C. Clarke, “toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”).
Empezamos la Semana Santa en un lugar mágico (Los Ojos del Guadiana) con gente estupenda, y lo he finalizado con una buena película (Mejor Otro Día) y un libro mágico (El Mundo en tus manos). Gracias, Elsa, y a tod@s los que lo habéis hecho posible.         

sábado, 19 de abril de 2014

El espíritu de Aloha, la filosofía hawaiana para el talento y la felicidad


¡Qué maravillosos días de descanso, de familia, de un tiempo maravilloso, en los que uno se despierta sin despertador, come sin prisas, practica ejercicio con moderación y deja hueco para la espiritualidad y la alegría!
Ayer, tras salir de ver “The Muppet Tour” (la secuela de Los teleñecos), me encontré con Laura González-Molero, CEO de Merck Latam, y su marido Fernando. ¡Una gratísima sorpresa! 
Y estuve leyendo “El espíritu de Aloha. El poder de Ser feliz ahora”, de la Dra. Mª Carmen Martínez Tomás. Un libro estupendo sobre la filosofía de vida hawaiana para honrar, respetar y celebrar la vida.
Los chamanes kahuna (que preservan la sabiduría de los habitantes de Hawai, lo que queda del continente Mu, que se hundió hace 12.000 años) saben y practican que “todos los seres humanos somos uno porque estamos conectados a través de una mente universal”. Practican Ho’oponopono y consiguen el “kala” (restaurar la luz). Su filosofía es la “huna”, la causa del espíritu amoroso, hospitalario y feliz de ese mágico lugar, con alma.
“Aloha”, el saludo, palabra sagrada que proviene de “Alo” (presencia) y “ha” (presencia de Dios), significa “saludo la presencia del aliento divino en ti” y supone “la alegría de compartir energía vital en el omento presente”. Porque la verdadera felicidad es “una actitud interior, consciente, amorosa y activa”. El amor es “la raíz, el fundamento y la piedra filosofal del espíritu de Aloha”.
¿Cuáles son las claves de ese amor que fluye constante y en libertad? Bien pensar (el pensamiento es el creador de la realidad), Bien decir (ben-decir) de todo y de todos, Bien hacer, Apreciar, Compartir (dar y recibir)… para lograr la Alegría. “La alegría es la expresión gozosa de un corazón abierto que sabe valorar y apreciar la vida, compartiendo lo que tiene con los demás, a quienes reconoce como hermanos”.
Según el Kybalión, como nos recuerda la autora, los principios universales son siete: el principio del mentalismo (Todo es mente, el universo es mental), el principio de correspondencia (Como es arriba, es abajo. Como es abajo, es arriba), el principio de vibración (Nada es inmóvil. Todo se mueve. Todo vibra), el principio de polaridad (Todo es dual. Todo tiene dos polos), el principio del ritmo (Todo fluye y refluye. Todo tiene sus periodos de avance y retroceso), el principio de causa y efecto (Toda causa produce un efecto y todo efecto tiene una causa), el principio de generación (Todo tiene sus principios masculino y femenino. La generación se mantiene en todos los planos). El surf, sobre las olas, como deporte de Hawai y el círculo como símbolo de unidad.
Mª Carmen practica los “círculos de sanación” del Ho’oponopono, en cinco pasos:
1.     Sintonizar
2.     Compartir
3.     Sanación personal
4.     Sanación grupal (con las cuatro palabras sanadoras: “lo siento, perdóname, te amo, gracias)
5.     Sanación planetaria
Más de la mitad del libro está dedicado a experiencias y testimonios, sobre la enfermedad, la carencia económica, la prosperidad (la Dra. Martínez Tomás explica que “abundancia es tener mucho de algo, prosperidad significa disponer en cada momento de todo lo que necesitamos”), los deseos, los conflictos familiares, las enfermedades mentales, la sincronicidad, las relaciones, los dolores, el perdón, el propósito, etc. el texto concluye con un ejercicio de visualización y movimiento corporal para “ser luz” (“el secreto para alcanzar la auténtica felicidad consiste en convertirnos en aquello que somos de verdad”, escribe Mª Carmen) en cinco pasos: enraizar, sintonizar, cargar (de energía el corazón), expandir e irradiar.
“El espíritu de Aloha” es un libro estupendo, muy práctico y de gran valor. La web de la Dra. Mª Carmen Martínez Tomás es www.luzradiante.es
Mª Carmen dedica el libro a l@s guardianes de la sabiduría ancestral. Y yo les agradezco mucho que, como ella, compartan sus conocimientos con nosotr@s.            

viernes, 18 de abril de 2014

El ADFL del Talento transcultural


Zoe me ha recomendado y regalado el libro “El increíble viaje del faquir que se quedó atrapado en un armario de IKEA”, de Romain Puértolas. Un fenómeno editorial de enorme éxito. La reseña del editor es la siguiente: “«La primera palabra que el indio Dhjamal Mekhan Dooyeghas pronunció cuando llegó a Francia fue una palabra sueca. ¡El colmo! "Ikea".» Una historia divertida y con más burbujas que la Coca-Cola, pero que también es el reflejo de una dura realidad: la lucha de los inmigrantes ilegales en su camino hacia la libertad. Una fábula de nuestro tiempo, un viaje iniciático por el corazón humano, una sátira desternillante con una sutil moraleja. Una historia con final feliz. Una historia que te hará sentir bien.”
Las críticas han sido muy positivas: «Mágico y desternillante», ha dicho Paris Match. «Una primera novela para morirse de risa. Estas tribulaciones están escritas con virtuosa gracia y, como lo hilarante casa con lo instructivo, también tenemos un fiel retrato de la Europa de Schengen que trata mejor a los armarios desmontables que a los inmigrantes ilegales desorientados», en  Le Nouvel Observateur. «Un cuento, una farsa, pero también una sátira del mundo moderno que se lee entre carcajadas», Le Figaro Magazine. «Esta novela es una joyita de humor, una invitación a la tolerancia, un cuento de hadas.» Livres Hebdo «Romain Puértolas hará que os desternilléis de risa», Elle. «Una historia genial en la que uno se ríe a carcajadas de principio a fin. No hay nada igual. Todas las personas que la recomiendan dicen: ¡Ah, el faquir, un libro genial!», Radio France Culture. «El libro más divertido del momento y, por si fuera poco, una reflexión sobre la suerte que corren los inmigrantes ilegales», Radio RTL.
Bueno, el libro está bien, es fresco y entretenido, aunque no me parece la maravilla de las maravillas. En cualquier caso, me ha venido bien para reflexionar sobre el talento transcultural, entendido como el talento (capacidad por compromiso en el contexto adecuado) para entender y aprovechar las diferencias culturales.
El Talento transcultural (como todo talento) no es cuestión de ADN (no es genético, en absoluto), sino de ADFL (atraer, desarrollar, fidelizar y liderarlo). De atraer el talento transcultural, que es aptitud (por ejemplo, conocimiento de idiomas, especialmente el inglés, la “lingua franca” de nuestro tiempo), actitud (empatía como orientación a l@s demás) y compromiso. De desarrollarlo (el talento –también el transcultural- que no se aprecia, se deprecia). De fidelizarlo (para que no se vaya, y para no perderlo en términos de compromiso). Y de liderarlo (“no hay equipo sin líder ni líder sin equipo”; se trata de convertir el talento individual en colectivo).
En un mundo cada vez más global, en el que los países iberoparlantes de ambos lados del Atlántico (los estados iberoamericanos) cada vez tienen que unirse más en todos los campos, la gestión del talento transcultural es esencial.
En las direcciones de talento (de personas y talento, lo llamamos en ManpowerGroup para nuestr@s 700 profesionales en España), el ADFL del talento transcultural requiere de:
-       Perfiles de talento, en los que se detalle la aptitud (conocimientos y habilidades), la actitud (las competencias, en términos de comportamientos observables) y el compromiso necesarios.
-       Liderazgo transcultural, en las personas que dirigen equipos.
-       Plan de formación y desarrollo de alto impacto.
-       Coaching estratégico y coaching de equipo.
En un mundo globalizado, en el que debemos “pensar localmente y actuar globalmente” (sí, en esa secuencia, propia de un VUCA World), debemos ser muy conscientes de que la ética es universal (la moral depende de cada cultura) y de que hay competencias universales, como la generosidad. Te recomiendo dos anuncios tailandeses al respecto: www.youtube.com/watch?v=z_LkzRLFtsU (Zoe la ha visto en el cole) y www.youtube.com/watch?v=OodeazD1yKw      
Como ejemplo de lo que está cambiando (para bien) nuestro país respecto a la transculturalidad, el éxito sin precedentes de “Ocho apellidos vascos”, que lleva cinco semanas como número uno de la taquilla y nos ha atraído a más de cinco millones de espectadores.

Mi agradecimiento a quienes fomentáis el talento transcultural.           

jueves, 17 de abril de 2014

El talento de Wally Olins, genio de las Marcas


Ayer me llegó la noticia del fallecimiento de Wally Olins. Wally Olins, cofundador de Wolff Olins y chairman de Saffron Brand Consultants, nos ha dejado a los 83 años. El Financial Times lo describió en su día como “el líder mundial en la práctica del branding y la identidad”. Wally no solo no lo negó, sino que lo incluyó en su propia web (eso es predicar con el ejemplo en lo que a Marca Profesional se refiere).
¿Cómo se refería a sí mismo el propio Wally Olins? "Trato de ser directo y claro. Simplemente, les digo a mis clientes la verdad tal como la veo, sin darle demasiadas vueltas, porque para eso estoy. Está muy bien ser simpático, por supuesto, pero también está bien ser directo. No aguanto a la gente que no responde a las llamadas y es blandita, pero dicen de mí que soy razonable. Y me gusta el sentido del humor”.
Directo, inteligente e irónico, disfrutaba de la vida y siempre tenía una opinión valiosa, además de un enorme encanto.
Wally Olins comenzó su vida laboral en el mundo de la publicidad. En la década de los 60, dirigió Ogilvy & Mather en Bombay, donde vivió cinco años. Amaba la India y deja allí grandes amigos. En 1965, cofundó Wolff Ollins con su socio Michael Wolff.  Ambos cambiarían el sector, introduciendo el concepto de “Marca” en las empresas del Reino Unido. La relación entre Wolff y Olins fue como un matrimonio, y como tal se rompió cuando Wolff dejó la consultoría en 1983. En 2001, Wally fundó Saffron (Azafrán) con un antiguo colega de Wolff Olins, Jacob Benbunan. Allí continuó su labor en el diseño y la creación de marcas. Entre sus clientes, 3i, Azko, Repsol, BT, Renault, Volkswagen, Tata, Lloyd’s, Londres, Mauricio, Polonia, Portugal, Irlanda del Norte o Lituania.
Wally ha escrito ocho libros sumamente interesantes: “The Corporate Personality: an inquirí into the nature of corporate identity” (1978), “Corporate identity” (1989), “The new guide to identity” (1995), “Trading identities” (1999), “Wally Olins – On Brand” (2003), “Wally Olins – The Brand Handbook” (2008) y el último, que salió el 7 de abril, es “Brand New – The shape of brands to come”.
“Brand New” es un bonito juego de palabras entre “lo absolutamente nuevo” y la palabra Marca (“Brand”). Lo nuevo de verdad es el impacto de la globalización, que genera una intensa competición entre empresas, ciudades, estados. Crea homogenización y el sentimiento de que algo/alguien no se sabe de dónde previene. Las grandes marcas no están comprendiendo las nuevas reglas del juego. “Cuanto más global sea el mundo, más valoraremos lo local”. Entre sus apuestas, las marcas Square, Zipcar, Whitelines o GiffGaff. Las reglas sobre el futuro de las marcas son: serán más divertidas, habrá más grandes marcas y muchísimas más pequeñas, las marcas de los mercados emergentes capitalizarán sus orígenes en lugar de huir de ellos.  El propio Wally Olins nos lo cuenta en el vídeo http://vimeo.com/88746236  
Mi Top Ten de citas favoritas de WO es el siguiente:
-       “Como el branding está basado en crear y mantener la confianza, significa ante todo cumplir las promesas. Las marcas de más éxito son absolutamente coherentes. Cualquier detalle de lo que hacen y de lo que son refuerza todo lo demás”.
-       “El único requisito de un símbolo es que tenga sustancia por debajo. Lo primero que hay que hacer es establecer la sustancia. El estilo viene después. Solo entonces el estilo apoya a la sustancia, y viceversa”.
-       “Fundamentalmente, el branding es una profunda manifestación de la condición humana, sea la pertenencia a una tribu, a una religión o a una familia. La Marca demuestra ese orgullo de pertenencia”.
-       “Las Marcas cumplen dos papeles: persuadir a los externos y hacer que los propios crean”.
-       “Saber lo que las personas sienten sobre las cosas hoy resulta muy útil. Tratar de que la gente te diga lo que funcionará mañana es irrelevante”.
-       “Los programas de identidad corporativa deben verse como parte de un proceso en el que la empresa se explica y se diferencia a sí misma”.
-       “La publicidad nunca más dominará de la forma que lo hizo”.
-       “La Marca representa la claridad, la seguridad, la consistencia, el estatus, la membresía que permite a los seres humanos ayudarse a sí mismos. La Marca representa la identidad”.
-       La gente quiere cifras aunque carezcan de significado. Demuéstrelo, te piden… Shakespeare, Tolstoi o Cervantes no necesitaron Focus Group. Inspiración, intuición, tripas. Esa es la cuestión”.
-       “Las Marcas son tan poderosas como parecen. Son particularmente vulnerables a nosotr@s, l@s client@s. Cuando nos gustan, las compramos. Cuando no, nos vamos”.

Además, te recomiendo su vídeo sobre “La Nación como Marca”: www.youtube.com/watch?v=ta9Es6MNrbI

Mi profundo agradecimiento a Wally Olins por todo lo que nos ha enseñado sobre las Marcas, corporativas, territoriales, personales y profesionales.