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martes, 3 de mayo de 2016

Un necesario pacto por la Empleabilidad

Raúl Grijalba ha insistido en la importancia de un mercado laboral eficiente y seguro, ha apostado decididamente por la flexiseguridad y ha pedido un gran pacto por la empleabilidad que implique a partidos políticos, empresas y la sociedad en su conjunto. De él es un excelente capítulo en el mencionado libro sobre ‘Desajuste de talento en el mercado laboral’. La extraña combinación entre un nivel de desempleo nacional asfixiante (con datos en el mundo y en nuestro país), las reformas y los nuevos paradigmas, y la pedagogía para empresas. Gracias, Raúl, por un texto enormemente clarificador.
Salvador del Rey ha mencionado el Balance de la Reforma Laboral que aparece en el libro, a partir de una encuesta a una muestra representativa de empresas. El resultado es moderadamente positivo. Las oportunidades de mejora están más en la aplicación en los tribunales, en las normas (ha reclamado un esfuerzo de calidad legislativa para mejorar la claridad) y en el efecto de la proactividad de la norma laboral. Necesitamos, según este ilustre jurista, fórmulas nuevas de control por las nuevas tecnologías para la productividad y una mejor gestión del salario variable. También se ha referido al Régimen Disciplinario (apenas el 20% de los despidos por bajo rendimiento se han considerado procedentes) y a la nulidad de los despidos colectivos. Sí es una buena noticia cómo nuestra legislación recoge un “tercer género” entre el autónomo y el asalariado. La diferencia entre 2012 (una reforma como respuesta a la crisis económica) a ahora (crisis en el mercado de trabajo) es el factor disruptivo de las nuevas tecnologías. “¿Las máquinas o nosotros?”. Tanto EEUU (inversión en Inteligencia Artificial y Robótica) como China (plan 2025 de desindustrialización prematura) apuestan por la robotización. El coste de los robots se ha reducido en un 20% y el rendimiento ha aumentado un 5%. Para duplicar la productividad, los humanos tardamos una década y los robots 4 años. Si antes un robot se amortizaba en 5 años, ahora en la tercera parte. Ahora el 8% de los trabajos lo pueden hacer los robots; en 2020, el 26%.
Juan Rosell, que ha leído el pasado fin de semana, lo ha recomendado encarecidamente. Nos ha recordado que desde 1995 hemos tenido 50 reformas laborales y ahora contamos con más de 7.000 normas comunitarias, nacionales, de comunidades autónomas y locales. Lo necesario es un equilibrio entre la legalidad y la realidad, con normas concretas, fáciles y que todos entiendan igual.  “Lo bueno es hacer las reformas antes de la crisis”, como hizo Alemania a finales del siglo XX. Por ello en 2009, cuando su PIB cayó un 5’5%, el empleo cayó… un 0%. España, con una caída del PIB del 2’7%, hundió su empleo un 7%. “Hemos de acabar con los parches”.
Una presentación muy interesante, en la que curiosamente no se ha mencionado ni una vez la palabra Talento.
He estado leyendo el libro sobre el ‘Mercado Regulatorio de Recursos Humanos’. Además de la encuesta sobre la reforma del mercado laboral y el impacto de las nuevas tecnologías, y el mencionado capítulo inicial de Raúl Grijalba, muy interesantes los de Alfonso Callejo y Álvaro Núñez (Acciona), Jesús Izcúe (ArcelorMittal), Juan Chozas (Bankia), Juan Ignacio Lamata (El Corte Inglés), Miguel Ángel Aller (Gas Natural Fenosa), Jesús Murciano (Grupo Eulen), Alberto Unzurrunzaga (McDonald’s), Luis Miguel García (Nestlé), Antonio Freije (ABB), Luis Blas (Altadis), Óscar Cuadrado (Áreas), José María Monge (BBVA), Andrea Lo Faso (Endesa), María Elena Sainz (Mapfre), Dolores Sarrión (Indra), Héctor Hernández (Mercadona), Bernardo Quinn (Telefónica) y una contribución final de Salvador del Rey. Mi agradecimiento a Pablo Pastor, Director del Instituto Cuatrecasas, por la coordinación del libro. Ha sido estupendo poder charlar con estos DRH, con mi buen amigo Agustín Aguilar y con José Luis Larrea, entre muchos otros.
Ya en casa, el Bayern de Munich contra el Atlético de Madrid en el Allianz Arena, recordando cuando vimos el pasado verano varios partidos allí con Zoe. En diez días, estará en casa para pasar el puente de San Isidro.                                           

lunes, 2 de mayo de 2016

Los profesionales indispensables y el paradigma de la sustituibilidad

2 de mayo, fiesta en la Comunidad de Madrid. Recuerdo a los héroes de esa fecha, retratados por Goya, que con tanta valentía se enfrentaron al invasor napoleónico.
Precisamente Arancha Bustillo recuerda a El Empecinado, el General Castaño, Manuela Malasaña y Agustina de Aragón en su artículo ‘Que no te engañen: Existen los profesionales indispensables’, hoy en Expansión. “Un 2 de mayo estalló una guerra que no se hubiera ganado sin estos imprescindibles que demostraron que, ante todo, lo que más cuenta (en cualquier tarea) es la actitud”.
Arancha tiene la generosidad de citar a un servidor en varios momentos del mencionado artículo, diferenciando el sano orgullo (basado en datos, para mejorar) de la soberbia (creerse por encima de los demás), apuntando a la mejora continua (“el talento que no se aprecia se deprecia”), advirtiendo del riesgo de un paradigma trasnochado (“el gran mal de las empresas es pensar que todos somos sustituibles”).
Este artículo también recoge opiniones de Nuria Esparza (Adecco): “profesionales de nueva creación en los que aún no hay muchos perfiles formados y especializados en las distintas áreas”, por ejemplo en el sector de la sanidad, y Paco Muro (Otto Walter): “El más difícil de sustituir es un profesional responsable, trabajador, cumplidor, leal, ejemplo de compromiso y de trabajo en equipo, proactivo, creativo, que sabe responder en momentos delicados y con el que siempre se puede contar. Estos son los indispensables, estén en el almacén o en la dirección financiera de la empresa”.
Creo que el mejor texto sobre los llamados indispensables (“indispensable” proviene del latín y quiere decir “que no se puede conceder”, dejar ir, de “pensare”, estimar, valorar) es el de Seth Godin ‘¿Eres imprescindible? (traté este libro en el Blog el 19 de abril de 2010). “Vivimos en un mundo en el que la alegría y los beneficios ya no se encuentran en seguir las normas”. Ser “artista”, como dice Godin, es la única seguridad. Se trata de aportar valor, de ser eje (linchpin), de transformar (emocionalmente) al receptor. No hay mapas para los artistas, sino consciencia, valentía y generosidad.
Seth Godin nos regalaba una doble ecuación: Conformidad + Docilidad + Obediencia = Rendición; Dignidad + Humanidad + Generosidad = Imprescindibilidad.
         De la prensa de ayer domingo, una entrevista de Daniel Mediavilla al neurocientífico Mariano Sigman (Buenos Aires, 1972): “Debemos actuar como si existiese el libre albedrío”. Un bebé ya nace con predisposiciones, bastante sofisticadas, de lo que le parece bueno o malo. “Nuestras decisiones las toma un inconsciente que no reconocemos y cuando se ejecutan somos espectadores que después asignan razones a esas decisiones”. Luis Garicano, catedrático de la LSE y responsable de Economía de C’s se preguntaba ‘¿Cómo cambiamos una cultura de corrupción?’ “Todas las medidas legales serán insuficientes si no se extiende la norma social que considere estos comportamientos como inaceptables”. Sí, la clave de toda cultura está en la norma social.
         También estuve leyendo Actualidad Económica, con un espléndido artículo de Marta García Aller: ‘Eau de Copyright’, sobre la firma aragonesa Saphir, que registra olores. “Hacemos versiones de otros perfumes. Copiar películas es ilegal, nuestro negocio no lo es”. “No le quitamos ventas a nadie. Sólo ponemos fragancias de alta gama al alcance de todos”. Además, Francisco Oleo entrevista a Gonzalo Brujó (Interbrand): “El gran reto que tiene Álvarez-Pallete es reposicionar la marca Movistar en el mundo”. Raquel Lánder: ‘Desigual pierde los colores’. Y Ángel Peña: ‘Viaje a la semilla’, sobre los 120 años de Borges. Me gusta que AE se centre en casos de empresas (Saphir, Movistar, Desigual, Borges) y no en adalid del neoliberalismo. Por si todo esto fuera poco, Miguel Ors Villarejo analiza ‘¿Qué es el éxito?’ a partir de las reflexiones del profesor de Wharton Stewart Friedman (Total Leadership, 2016): “No vas a llegar más lejos en tu carrera si sacrificas a tu familia; sólo progresas cuando eres capaz de liderar todas las facetas a la vez”. “La felicidad no surge de la combustión espontanea del éxito, éste a menudo la calcina”.
Para este segmento más político, Unidad Editorial ha creado otra publicación (que este mes se vende junto a AE), El Espectador Incorrecto. En portada, un Pablo Iglesias (Podemos) con cuernos diabólicos y la amenaza del populismo. Es “la política cosmética” de Podemos, según Lamo de Espinosa (Universidad Complutense), “la venganza de la mediocridad” (Daniel Lacalle), “el diablo del populismo” (José Luis Feito), “la droga del bienestar” (Miguel Ángel Belloso). En la misma publicación, Ángel de la Fuente analiza el éxito de la candidatura de Donald Trump (“el lema de recuperar la grandeza de América tiene un gran tirón entre las clases populares”, “No hay duda de que si llegara a ser presidente, Trump se rodearía de los mejores asesores y no haría barbaridades”).
Y también en El Espectador, una columna (Monólogos) de Marta García Aller, una de las mejores periodistas económicas que tenemos, desaprovechada en el lanzamiento de Papel y ahora en Onda Cero y en el Instituto de Empresa como profesora de Multimedia Reporting. ‘Pesadilla en la red’, el artículo de MGA trata de Facebook (“fue solo el principio”), de Twitter (“la rubia que en medio de la tormenta, cuando suena el timbre y por la ventana estalla un relámpago, abre confiada la puerta de la cabaña. No durará mucho”) y de lo que se avecina (“es peor. Mucho peor. ¿Han apagado ya las luces? Prepárense”). Peeple: “Una controvertida aplicación que permite a los usuarios dar su opinión sobre otras personas. Es decir, un Trypadvisor de la gente. ¿Que le cae mal un vecino o no soporta a su compañero de trabajo? Pues puede vengarse poniéndole cero estrellitas en su perfil y un par de comentarios comprometedores que todo el mundo podrá ver para que le resulte imposible encontrar trabajo o pareja en el futuro. Peeple permite a los demás calificarle en tres aspectos: lo profesional, lo personal y lo romántico”. “Tu carácter es tu destino”, reza el logo de Peeple, y su slogan: “An App for the people” (Una aplicación para la gente). Estoy con Marta: “Al Tercer Reich le habría encantado esta red de censores virtuales dispuestos a chivarse de todo sin pedir a cambio más que un like de vez en cuando”. En un país como el nuestro, el país de la envidia, el de las tres guerras civiles, sólo faltaba una aplicación para ponernos a caldo.
Mi agradecimiento a l@s buen@s periodistas (Arancha, Marta, Miguel, Raquel, Ángel, Francisco, etc) que, más allá de aportarnos datos e información, nos ayudan con su pensamiento a tratar de entender lo que está pasando.          

domingo, 1 de mayo de 2016

Por qué los Small Data son más útiles que los Big Data, según Martin Lindstrom

La cinta da para un buen Cine Fórum. El impacto de la tensión sigue una gráfica de U invertida: hasta un punto es tensión constructiva (eustress, estrés del bueno); más allá de ese límite, genera tensión paralizante (distress, estrés del malo). Es una cuestión de Liderazgo. L@s buen@s directiv@s utilizan los motivadores internos (el propósito, la autonomía, el aprendizaje) para que las personas den lo mejor de sí mismas. Los jefes tóxicos avasallan, alienan, denigran… El resultado es la desconexión, en forma de salida voluntaria, de pérdida del compromiso (despido interior, absentismo emocional, zombis corporativos) o de cosas peores. Sin alma, los seres humanos nos convertimos en robots, y nos dejamos por el camino la innovación, el servicio al cliente y el trabajo en equipo.
He estado leyendo ‘Small Data. Las pequeñas pistas que nos advierten las grandes tendencias’, el nuevo libro de Martin Lindstrom. Este consultor de marcas danés es el padre del Neuromarketing tal como nos conocemos. Nos sorprendió muy positivamente con ‘Buylogy’ (Comprología, Compradicción) en 2010 y ‘Brandwashed’ (Así se manipula al consumidor) en 2011. En los últimos cinco años, Lindstrom se ha convertido en una celebridad, una de las 100 personalidades más influyentes según la revista Time y es el nº 18 de los Thinkers50. ‘Small Data’ es un best-seller del New York Times. Prólogo de Chip Heath: “En el ecosistema empresarial de hoy, el Big Data inspira niveles de devoción casi religiosos y Martin Lindstrom es un ateo”. ¿Por qué? Porque el Big Data no favorece la perspectiva (la experiencia de compra) ni recoge adecuadamente la emoción (“Lovemarks” de Kevin Roberts: marcas que evocan respeto y amor). “En resumen, el Big Data tiene problemas y Martin tiene éxito al enseñar cómo el Small Data es esencial para superarlos). Sólo por el prólogo, el libro ya merece la pena.   
Martin Lindstrom se sirve de una serie de casos para contarlos los mecanismos de deseo en distintas “tribus” (“El género es tribal. La profesión es tribal. La afiliación política es tribal. LA creencia religiosa es tribal. Nuestro grupo de amigos es tribal, como lo son nuestra edad e incluso nuestra apariencia”). Lindstrom es un “cazador del deseo”, algo esquivo y muy cultural (Kulturbrille o “gafas de la cultura” es el término acuñado por el antropólogo alemán Franz Boas para designar las lentes con las que vemos nuestra propia cultura; somos peces en nuestra propia agua).  En 2003, LEGO había perdido el 30% de sus ventas respecto al año anterior, con un cash flow negativo. En 2014, LEGO superó a Mattel como la primera empresa de juguetes del mundo. ML tuvo al parecer mucho que ver en ello. “El deseo siempre está ligado a un relato, y a un hueco que necesita llenarse: un anhelo que se inmiscuye, agita y motiva el comportamiento humano tanto consciente como inconscientemente”. Citando a Joseph Campbell (La tarea del héroe), la mayor transgresión humana es el pecado de la inadvertencia (no darte cuenta de tu alrededor).
Los británicos, según Lindstrom, emplean “el enfoque del armario de cocina” (Margaret Thatcher): encantadoras, sonrientes, educados hasta que chismorrean en la cocina (su emoticono favorito es guiñar el ojo). Los rusos son muy desconfiados y sus ciudades, desprovistas de vida, grises (las mujeres están a cargo de la casa y un 25% de los varones muere antes de los 55 por cirrosis). Rusos y saudíes tienen muchos imanes en la nevera como símbolo de escapismo (viajes, frases). En Estados Unidos, tocar se percibe como sexual. Es una cultura muy vigilante físicamente, con habitaciones y logos redondeados, no cuadrados. Impera la corrección política, el miedo y la religión (con la que no se puede bromear; Martin cometió el error, en una convención de McDonald’s, de comparar al Papa Juan Pablo II con el payaso Ronald). En Rusia, el oasis fue una web para mamás; en EE UU, un supermercado que sea un destino para soñar (“Si crees que la aventura es peligrosa, la rutina es letal”, Paulo Coelho). En India, la suegra (mummuji) domina, critica, se entromete (en la atestada cárcel de Delhi hay un ala de suegras asesinas de sus nueras). Suegras y nueras llevan colores diferentes. Brasil es uno de los países más discordantes entre su fachada y su realidad: corrupción, sistema educativo agotado, el fútbol como religión, superstición y ritual.   ¿Pasos? El estadounidense, 5.117 diarios de media; en Japón, 7.168; en Suiza, 9.650 y en Australia, 9.695.    
“El nivel de felicidad de un país cae en proporción directa al nivel de transparencia del país”. Aviso a navegantes. “Internet es como la comida basura. Satisface tu apetito durante 30’, pero una hora más tarde vuelves a estar hambriento”. Lindstrom nos recuerda que tanto Steve Jobs (Apple) como Chris Anderson (Wired) limitaban el uso de la tecnología en casa.
Huella somática (Antonio Damasio, El error de Descartes, 2013): sesgo emocional en la toma de decisiones. ¿Cuándo se sintieron libres los norteamericanos? Cuando eran niños. Es el poder del juego. Nuestros cerebros “marcan” en la intersección de lo racional (guión azul) y lo emocional (guión verde). “Punto de entrada” son los momentos en nuestras vidas en los que nuestra identidad se ve desafiada. Las lágrimas revelan un proceso de transformación.
Este “forense del ADN emocional” comparte generosamente su método en el último capítulo del libro: Recogida de (pequeños) datos, pistas (reflejos emocionales distintivos), conexión (consecuencias del comportamiento), correlación, causalidad (qué emociones evoca), compensación (deseo no expresado ni satisfecho), concepto (la “gran idea”). El método de las 7 C.          

En ‘La punta del iceberg’, Sofía Cuevas (Maribel Verdú) hace lo que Martin Lindstrom llama “Investigación de Contexto”. El Director de Tecnocentro, Carlos Fresno (Fernando Cayo), con “Big Data”: estadísticas sobre suicidios en España, en la franja de edad de 30 a 45 años, en directivos… Sofía habla con secretarias, con el que lleva la cafetería, con un yuppie que cree en el capitalismo salvaje, con un cínico sindicalista…  En realidad (y espero no spoilear), Fresno es un sufrido padre cuyo esclavismo inconsciente le evade de la sufrida realidad familiar. Se extralimita en los objetivos corporativos y se ceba con los menos fuertes psicológicamente. “Nunca es triste la verdad, lo que  no tiene es remedio” (Serrat).           

sábado, 30 de abril de 2016

Socialismo de las oportunidades, aristocracia del mérito. Escasez de Talento, también en TV

Sábado primaveral, a ratos soleado, en ocasiones nuboso. Muy propio de esta época del año.
Ayer estuve leyendo en las páginas de televisión de Las Provincias (Grupo Correo) un interesante artículo de Mikel Labastida: ‘Escasez de Talentos’. Se refería el periodista a los prometedores números de inicio de ‘Got Talent’, programa de Telecinco presentado por Santi Millán que partió con un 21’2% de cuota de pantalla y en final (once semanas después) se quedó en un 17’7% (2’261 M de espectadores). “Habrá que dejar pasar varios años para que el mercado de talentos vuelva a florecer en España, porque está visto que padecemos de una escasez importante”, escribía Mikel.
Esa pérdida progresiva de “share” se debe, según el periodista, a la falta de sorpresa. “Posiblemente el público se cansó de esperar que llegase algún artista que le dejara con la boca abierta, que le mostrase algo que nunca se hubiese visto, que le sorprendiera por su destreza en algún campo. De eso no ha habido. Por el escenario han pasado cantantes, equilibristas o bailarines correctos, pero ninguno desbordando talento”.
Labastida también se refiere en el artículo a otros programas: ‘Top Dance’ de Antena 3, “que cuenta con un elenco que no se caracteriza por un dominio espectacular del movimiento”, o ‘MasterChef’ de La 1, porque “este año tampoco destaca ninguno por encima de la media”. Ahora amenazan con resucitar ‘Factor X’ (Atresmedia) y lanzar ‘Levántate All Stars’ (Telecinco).
Un análisis muy certero el de Mikel Labastida. Lo que ocurre es que el talento no se improvisa, y en la sociedad del espectáculo, para entretener al personal, se necesita “talento, ya”, de la noche a la mañana, sin haber pasado por las 10.000 horas (diez años, habitualmente) de práctica deliberada, de verdadero entrenamiento. Es como si se presentaran en Roland Garros o Wimbledon, en lugar de las mejores raquetas del mundo (con sus respectivos coaches), unos cuantos amantes del tenis que pasaban por allí. En lugar de excelencia, tendríamos mediocridad (sin hablar de esos supuestos “jurados del talento”, que en el mejor de los casos son famosetes).
El deporte español sorprende al mundo por la exigencia de sus entrenadores, por la preparación desde niños, por la tenacidad en la excelencia. En televisión, ni los cocineros ni los acróbatas ni los cantantes son comparables.
Susan Boyle, aquel lanzamiento televisivo (una señora de 55 años de belleza extraña que supuestamente sorprendió por su voz y llegó a lanzar disco) fue hospitalizada el pasado lunes 25 de abril tras un ataque de ira como consecuencia de su Síndrome de Asperger, que provoca altas y bajas en su estado emocional. Una fama repentina difícil de digerir. La Boyle apareció en 2009, en la tercera temporada de la versión británica de ‘Got Talent’. Cantó ‘I dreamed a dream’ (Soñé un sueño) de Los Miserables (www.youtube.com/watch?v=RxPZh4AnWyk), su video se viralizó (189’5 M visitas) y aunque no ganó (quedó segunda, tras un grupo de baile llamado Diversity; en la final volvió a interpretar la misma canción), se convirtió en un fenómeno mundial. Uno de los tres jueces del programa, Piers Morgan, dijo que le daba “el mayor Sí que había dado a nadie”. Lanzó un primer CD (en menos de medio año, 10 M de copias), un segundo y un tercero (en total, 16 M de discos).
Susan Boyle ha lanzado su autobiografía, ‘The woman I was born to be’ (La mujer destinada a ser), ha actuado ante el Presidente Obama (4 de julio de 2009, día de la independencia de Estados Unidos), ante el Papa Benedicto XVI (en Glasgow, con un coro de 800 personas). Desde su fama repentina, ha estado en un hospital psiquiátrico y hoy es un “juguete roto”. En Heathrow se enfrentó a un empleado de British Airways, fue llevada por la policía e internada.
Sí, el talento es escaso, y más en ciertos programas de televisión.
De interés es la entrevista a José Antonio Marina, mentor del área de educación y generación de talento del Human Age Institute, realizada por Olga Sanmartín hace un par de días en El Mundo: “La equidad es compatible con la excelencia”.
“El filósofo y profesor José Antonio Marina sostiene que pensamos no sólo para conocer, sino para actuar, y que el talento es, por tanto, «la inteligencia actuando de manera adecuada, brillante y eficiente». No triunfa el que es muy inteligente, sino aquel que toma las mejores decisiones y elige bien las metas: «El talento es el acto de invertir bien la inteligencia», señala. «Esta inteligencia puede cultivarse a través de una educación adecuada». De todo esto habla en su nuevo libro Objetivo: generar talento. Cómo poner en acción la inteligencia (Conecta), un libro optimista pero que, al final, saca conclusiones algo desesperanzadoras sobre la organización de la sociedad y sobre los políticos.

- Suscribe la Ley de Abrecht: «Las personas inteligentes unidas en una organización suelen tender hacia la estupidez colectiva». ¿España, en conjunto, suele tomar malas decisiones?
- Sí. España no ha tenido nunca talento político y por eso hemos tenido una historia tan convulsa y hemos perdido tantas oportunidades. Tuvimos una buena etapa, en la Transición, porque se eligieron bien las metas, al acordar de forma consensuada que había que seguir adelante. Después, hemos planteado metas que fragmentaban y hemos adoptado como política la cronificación de los problemas. Llevamos demasiado tiempo con problemas educativos... ¿De verdad no se pueden resolver? Necesitamos una nueva inteligencia política que sepa qué hacer con todo esto, que sepa cómo gestionar el futuro.
- ¿Se ha hecho de Ciudadanos? El otro día estuvo en un acto educativo de Albert Rivera y Luis Garicano.
- No. Ni de ningún otro partido. Subrayo mi total independencia porque quiero trabajar para que la educación esté por encima de las ideologías. Elaboré el Libro blanco de la profesión docente por un encargo del Gobierno del PP y, cuando el debate de Educación para la Ciudadanía, me acusaron de ser el filósofo de Zapatero, a quien no conocía.
- ¿Se queda con la excelencia que defiende el PP o con la equidad por la que apuesta el PSOE?
- Ambas son compatibles. Tenemos que ir a un socialismo de las oportunidades y a una aristocracia del mérito. En la educación obligatoria, la equidad es fundamental. La procedencia socioeconómica tiene una gran importancia en los resultados educativos. Por eso, la excelencia debe empezar, en muchos casos, por una ayuda socioeconómica a las familias y una protección especial desde Infantil. En cambio, al pasar a la educación voluntaria, la excelencia adquiere protagonismo. Por ejemplo, me parece sensato que, en los dos primeros cursos universitarios, las becas vayan ligadas fundamentalmente a la situación económica del alumno, pero que, a partir del tercero, la calidad de los resultados sea un factor preponderante.
- El mundo ha cambiado mucho en poco tiempo, pero no parece que lo haya hecho la universidad. ¿Hay un desfase entre la formación con la que salen los estudiantes y las nuevas habilidades que se demandan?
- Sí, hay un desfase. La Ley de Revans dice que, para sobrevivir, las personas, las instituciones y las sociedades necesitan aprender, al menos, a la misma velocidad en que cambia el entorno. En el caso concreto de la universidad, en España estamos muy retrasados. Hay universidades mucho más activas en EEUU y Reino Unido.
- ¿Nuestro sistema educativo sabe cómo sacar el máximo partido a la inteligencia de los alumnos?
- Sabe cómo hacerlo pero no lo hace. Ni el sistema ni los profesores están preparados. No lo están, en primer lugar, porque los currículos son disparatados y, si los profesores están obsesionados con los currículos, no pueden enseñar a pensar a los alumnos. En segundo lugar, porque no tenemos formas de personalizar la educación. Y no es un problema de dinero, porque la tecnología permite que haya distintos ritmos de aprendizaje.
- En el libro habla mucho de la memoria. Existiendo internet, ¿hay que aprenderse la lista de los Reyes Godos?
- La lista de los Reyes Godos, no, pero la tabla periódica de los elementos, sí. La memoria es el órgano del aprendizaje, no se puede aprender nada si no es de memoria.Está desprestigiada por ignorancia y esto nos ha producido unos daños educativos colosales, porque se entiende que es simplemente repetir las cosas y no es sólo eso.
- «Lo que distingue al virtuoso del mediocre sólo se debe al trabajo». ¿Para qué es importante el esfuerzo? ¿La letra con sangre entra?
- No, la letra con entrenamiento entra. La inteligencia se amplía mediante la repetición de hábitos bien dirigidos. Toda buena enseñanza es entrenamiento.
- En el libro habla de lo importante que es controlarse e inhibir los impulsos. La famosa investigación de Walter Mischel mostraba cómo a los niños que son capaces de esperar y resistirse a la tentación de una golosina les iba mejor de mayores.
- Todo nuestro sistema de consumo está fundado en suscitar deseos muy fuertes y que desaparezcan inmediatamente para ser sustituidos por otros. La impulsividad está creciendo y es más importante que nunca reconocer que la primera función de la inteligencia ejecutiva es que hay que frenar el impulso para poder analizarlo.
- ¿Qué ha hecho el Ministerio de Educación con su 'Libro blanco'?
- Ahora todo está paralizado. En lo único en que estamos es en ese chismorreo del pacto.”


Socialismo de las oportunidades, aristocracia del mérito. Igualdad en el inicio, no igualitarismo después. Equidad: tratamiento desigual de situaciones desiguales. La letra con “coaching” entra. Gracias, querido José Antonio, por seguir al pie del cañón, en la movilización educativa. Y a Olga Sanmartín por una entrevista sagaz. El próximo 10 de mayo, presentación del libro ‘Objetivo: Generar Talento’ en ABANTE Asesores (Padilla, 32) de 19 a 21 horas, con el autor, Joaquín Satrústegui (uno de los mayores talentos financieros de nuestro país) y un servidor: www.joseantoniomarina.net/evento/presentacion-objetivo-generar-talento-dialogo-entre-santiago-satrustegui-juan-carlos-cubeiro-y-jose-antonio-marina/. Un diálogo a tres que promete.