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jueves, 31 de marzo de 2016

Cómo lograr un estallido de Crecimiento, por la Harvard Business School

Ha habido varios artículos que me han interesado especialmente. Comienzo por ‘Reigniting growth’ (Reavivar el crecimiento) de los socios de Bain & Co. Chris Zook y James Allen. Han comprobado, analizando 8.000 compañías globales con facturación superior a 500 M $, que dos tercios de ellas en 15 años han sufrido una bajada de facturación y rentabilidad como consecuencia del aumento de complejidad y burocracia (ejemplos: Panasonic, Carrefour, Time Warner, Phillips, Alcatel-Lucent, Sony o Mazda). ¿Qué puede hacer la Alta Dirección? Básicamente, tres cosas: Redescubrir la Misión insurgente (no es cuestión de echarle la culpa a algo o alguien, sino de replantear la misión, a qué nos dedicamos, como hizo Howard Schultz cuando volvió a Starbucks), Obsesionarse con la primera línea de contacto con el cliente (la caída suele deberse a un deterioro del servicio) e Instalar una Mentalidad del fundador (con su Cuadro de Mando, mediciones, campaña contra la burocracia y reinvención del Liderazgo). Este artículo, brillante, me ha recordado la experiencia de éxito de José María Cervera al frente de Makro, dándole la vuelta a la compañía.
‘Branding in the Age of Social Media’ (La Marca en la era de los medios sociales), de Douglas Holt, que ha sido profesor de Harvard y ahora lo es de Oxford. Las empresas han invertido/gastado miles de millones en redes sociales y los resultados no siempre acompañan. Las multitudes digitales se han convertido en innovadores culturales muy poderosos (es el fenómeno de la “crowdculture”). Son tan efectivas produciendo entretenimiento creativo que las empresas no pueden competir. La “crowdculture” ha creado un modelo alternativo, el branding cultural. ¿Cómo desarrollarlo? Mapeando la ortodoxia cultural, avistando nuevas oportunidades, poniendo la crowdculture como objetivo (target), difundiendo la nueva ideología, Innovando continuamente con puntos culturales. Como ejemplos de éxito, la cadena de restaurantes Chipotle o el cocinero James Oliver.
‘Start-ups que perduran’, de Ranjav Gulati y Alicia DeSantola (Harvard). Los emprendedores suelen ser poco disciplinados por el miedo a perder agilidad y control. Sin embargo, se juegan el futuro de sus emprendimientos porque el rendimiento es caótico y sufre. La solución es fichar expertos funcionales, añadiendo una estructura de gestión, alimentando la planificación y los valores y reforzando continuamente los valores corporativos. Así la empresa será más eficiente, aprovechará las nuevas oportunidades y sobrevivirá. En la misma línea, ‘Estrategia Lean’ de David Collins (Harvard): los emprendimientos necesitan tanto agilidad como dirección. Sí, hace falta una estrategia para tener claro qué NO hacer. Es tan peligrosa la rigidez como el “todo vale”. Un proceso estratégico “lean” combina las estrategias deliberadas y las emergentes. “La empresa evoluciona como consecuencia de las elecciones incrementales diarias”.
‘La otra disrupción’, de Joshua Gans (Toronto), autor de ‘El dilema de la disrupción’ (2016). Se refiere a la innovación en el modelo de negocio. El verdadero dilema es de ejecución, de integrar las pretendidas innovaciones en la forma de hacer las cosas en la empresa.
‘Cómo crear una Cultura de Originalidad’, de Adam Grant (Wharton), autor de ‘Dar y Recibir’ y de ‘Originales. Cómo mueven el mundo los inconformistas’ (ambos, comentados en este blog). La mayor de las personas son creativas, pero necesitan un “caldo de cultivo”, una cultura que fomente tanto la cohesión como el disentimiento, desde los valores (la esencia), analizar de verdad los problemas, los “abogados del diablo” y el feedback constructivo.
Erika Andersen  nos aporta herramientas para “aprender a aprender”: Aspiración (los investigadores han demostrado que cambiar el foco de los retos a los beneficios potenciales eleva la aspiración), Autoconsciencia (cambiando nuestro diálogo interior) y Curiosidad.     
Investigación: El profesor Willian Von Hippel, de la Universidad de Queensland, ha demostrado que las personas que piensan más rápido son más carismáticas. La velocidad de pensamiento es una de las variables del CI (Cociente Intelectual), pero no la única. La gente carismática engancha. Entrevista al CEO de Rio Tinto, Sam Walsh, sobre cómo gestionar en un sector hipercíclico: “Cash doesn’t lie” (El efectivo no miente).
Y en la última página, Alison Beard dialoga con el gran Kevin Spacey. Triunfó en Broadway en los 80, en Hollywood en los 90, se marchó a Londres para dirigir el teatro Old Vic y en 2013 se lanzó con Netflix a hacer la serie ‘House of Cards’. ¿Lo próximo? “Pues irme a Las Vegas, chica”. ¿Qué aprendió del teatro shakespeariano? Persiguió en la capital británica un sueño durante 10 años y, una vez cumplido, se aseguró la sucesión. “La década en el Old Vic me convirtió en mejor actor”. ¿Y a ser mejor líder? Sí, porque he tenido grandes mentores. ¿Y cómo trabajas con los jóvenes actores? Trato de ayudarles a que eleven su autoconfianza, su capacidad de colaborar y su propia voz. ¿House of Cards? Es un trabajo muy colaborativo, de equipo. No hay egos, sino “nosotros”.

Un número estupendo éste de Harvard Business Review. Gracias a Adi Ignatius, su editor en jefe, y a todo el equipo de redacción. Un gran alimento para la reflexión y la transformación personal y empresarial.       

miércoles, 30 de marzo de 2016

El Factor H, por Fernando Botella

Miércoles en dos proyectos, mañana y tarde, con clientes estratégicos, empresas líderes de los sectores financiero e industrial. Como denominador común, el Liderazgo (a todos los niveles de la empresa), clave de atracción, fidelización, desarrollo y rendimiento del talento. Mi gratitud a mis compañeros Diego Orbea y María José Alaminos, que con tanta maestría dirigen proyectos estratégicos.  
Ayer por la tarde tuvimos la presentación del nuevo libro de Fernando Botella, ‘El Factor H. Las claves reales sobre el Liderazgo’, en el Auditorio de Abante (c/ Padilla, 32). Lo presentamos (como “padrinos”, en palabras de Fernando) la gran deportista Teresa Perales (en aparición virtual) el sabio profesor Santiago Álvarez de Mon (IESE), el gran mago y coautor con Fernando de ‘La fuerza de la ilusión’ Jorge Blass y Alfonso Santiesteban (DRH de Aegon), además de un servidor. Lleno a reventar, el público muy entregado, una de las presentaciones más entrañables a las que he tenido el honor de asistir. Un acto estupendo de principio a fin. Mi profundo agradecimiento a Fernando, a nuestro editor común, Roger (que desgraciadamente no pudo venir), y al resto de padrinos (Alfonso, Jorge, Santi, Teresa) de tan maravillosa velada.
Tras las palabras de la anfitriona de Abante (entidad líder en asesoramiento financiero y gestión de activos), Fernando presentó el vídeo de Teresa Perales, la deportista española con más medallas olímpicas (22, a la espera de ganar muchas más en Río 2016). Posteriormente, Alfonso Santiesteban, un directivo eminentemente práctico, se centró en tres ideas clave del libro. Jorge Blass actuó brevemente, logrando un efecto mágico absolutamente impresionante. Y cerró el prologuista, Santi Álvarez de Mon, antes de que Fernando Botella tomara la palabra.
En mi caso, dado que se trataba del “factor H”, comencé recordando un chiste de Gila, cuando llama al colegio quejándose de lo caro que es. Y que su hijo no debe allí aprender mucho, porque le preguntó: “Papá, ¿Horchata se escribe con H o sin hache?”. “Pero que burro eres”, respondió el padre. “Con H, por supuesto. Si no, se diría Orcata”.
H es una letra que no se pronuncia. Como sabes, proviene del hebreo “Heth”, que significaba “cerrado”. La palabra “hache” procede del francés “hache” (sin pronunciar la E) y éste del latín tardío “haca”. En griego, la letra se llamaba “Eta”. No es una consonante, sino una aspiración. No se pronuncia en ninguna de las lenguas romances, excepto en rumano. De ciertas palabras latinas que comenzaban con “F”, como Hambre (Famen), Hecho (Factum), Hierro (Ferrum), Hablar (Fabulari).
El Factor H es “Hacer”. Por sus obras los conoceréis (Mateo, 7, 15-20). Lo dijo Jesús en el sermón de la montaña. Es la diferencia entre discurso y acción. “Lo que haces habla tan alto que no me deja escuchar lo que dices”, Oliver Wendell Holmes, 1809-1894. Médico, poeta, escritor y padre de uno de los mejores jueces del Tribunal Supremo de la historia de Estados Unidos.
Fernando comienza su obra citando a Platón (“el comienzo es la parte más importante de la obra”). Maestros y alumnos. Comenté que mi coach favorito es Aristóteles de Estagira, coach de Alejandro Magno. Ayudó al futuro emperador a pasar de las ideas platónicas a la acción real.
De las 42 reflexiones/capítulos que el autor comparte con nosotr@s, me quedo con estas 13:
- Arriésgate. Una apelación a la valentía, término medio entre la cobardía y la temeridad.
- El líder se hace. Como decía una humorista, “el hombre casado nace; el hombre soltero se hace: se hace la cama, se hace la comida, se hace la limpieza”. Efectivamente, el liderazgo se forja; el talento se cultiva. Desde una semilla, de que la que también nos habla Fernando, que es la Voluntad.
- Heterogeneidad. Vivimos en un mundo diverso. Educar como amar y provocar.
- La diferencia entre cambio y Transformación. El cambio “ocurre”; la transformación se provoca. Se necesita un propósito.
- Talento que incluye Aptitud y Actitud, Deber y Querer. El Talento es Capacidad por Compromiso en el entorno adecuado.
- Generosidad, la gran cualidad del Talentismo. La generosidad, siguiendo a Adam Grant, no debe convertirse en prodigalidad.
- “No creo que nadie pueda motivar a otra persona”. Efectivamente, sólo existe la automotivación. El palo y la zanahoria no funcionan, como demostró Daniel Pink. “Odio la palabra motivación, porque eso de que yo le puedo motivar a usted es absurdo y arrogante” (Tom Peters).
- Los tres círculos: Para qué (Visualizar), Cómo (Creación) y Qué (Ejecución). Herramientas de transformación de Richard Boyatzis: desde el yo real al yo ideal, paso a paso.
- Un viaje al futuro, desde el feedback (nuestro gran amigo José María Gasalla dice que es una de las palabras que prefiere no traducir). En coaching lo llamamos “feed-forward”.
- El poder de las preguntas (abiertas), de la escucha, de las distinciones (ser un “océano azul”).
- Nos hace felices la actividad, la gratitud y el perdón. Son 3 H: Humildad, Humanidad, sentido del Humor. El psicoanalista Kets de Vries descubrió, trabajando con líderes empresariales, que son lo que diferencian a quienes se “pasaban de rosca”. Hablé de ello en ‘La sensación de fluidez’ y me ha acompañado toda mi vida profesional.
- El líder es un artista. “El arte es la nueva zona de seguridad” (Seth Godin, El engaño de Ícaro). Ser un artista no es ser un artesano. Como recuerdo, 'La fragua de Vulcano', uno de mis cuadros favoritos, de Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, que lo pintó en Roma en 1630 y lo llevó al Retiro en 1634. En esa obra, Apolo es un artista, “un Sol brillante”. Vulcano, que se acaba de enterar del adulterio de su esposa Venus con Marte, es un artesano. Uno brilla y el otro simplemente reacciona.
- Fun crea Fan. De la diversión, el atractivo. Fernando menciona en su libro, entre sus empresas clientes, a Desigual (Thomas Mayer y Manuel Jadraque). En tiempos de Manel Adell como CEO, decía que de su lema “Fun & Profit”, él se ocupaba del “and” (el ampersand, el &). Sin diversión no podía haber rentabilidad y sin rentabilidad no podía haber diversión.

Estas trece grandes aportaciones pueden resumirse en dos: Acción (el “Just Do It” de la marca deportiva) y Ejemplaridad. Los conceptos de honor y de acción que Alejandro Magno había aprendido de su maestro Aristóteles.
Fernando Botella nos contó la génesis del libro (una conferencia en el Ágora de Google, en su sede central californiana) y cómo surgían las H de Humildad, de sentido del Humor (para Fernando, la auténtica actitud), la Humanidad (de “humus”, la tierra cultivable, y lo que subyace), el Hacer (“Somos lo que hacemos”, presente en Aristóteles, en Confucio, en los toltecas, como puede comprobarse en el Museo Nacional de Antropología de México), el Hoy y el Ahora.    

Ha sido una delicia volver a encontrarme con viejos amigos como Alicia, Ana, Belén, Íñigo, Leo, etc en un evento tan especial. Lo pasamos de maravilla en la presentación de ‘El Factor H’. un libro que no te debes perder.      

martes, 29 de marzo de 2016

Alejandro Magno, su coach y el nuevo modelo de Hollywood

Martes de primavera entre reuniones internas (vía call entre Madrid y Barcelona), revisión de propuestas por el Centro de Excelencia y, a las 7.30 pm, la presentación del nuevo libro de Fernando Botella, ‘El Factor H. Las claves reales sobre Liderazgo’, en el Auditorio Abante (c/ Padilla, 32) con nuestros buenos amigos Santiago Álvarez de Mon (IESE), Jorge Blass (uno de los mejores magos del mundo) y Alfonso Santiesteban (DRH de Aegon). Mañana te hablaré de este libro (estupendo) y de su acto de presentación. Mil gracias a Fernando y al resto de presentadores de ‘El Factor H’.
He estado leyendo el especial de Muy Historia Biografías sobre ‘Alejandro Magno. El superhombre y su época’. Excelente texto (en los kioskos, por 3’95 €). Como sabes, mi coach favorito es Aristóteles de Estagira, porque empezó a trabajar con el príncipe macedonio, hijo de Filipo, con 13 añitos y seis años después había conquistado el 90% de las tierras conocidas. En 100 páginas, una serie de expertos escriben sobre su vida obra y legado.
El profesor Bernardo Souvirón nos habla de Alejandro como icono de la antigüedad. Vivió su sueño como “una inspiración impuesta por la historia”, “No se dejó llevar por la euforia cruel de los vencedores”, restauró Babilonia, fue bondadoso con los cautivos, dejó huella a su paso… “Nuestro mundo se parece mucho al de sus sueños. Y al de sus pesadillas”. Imaginó unidas a Europa a Irak, Irán, Egipto, Siria, Líbano, Palestina, Israel, Pakistán, India, Afganistán. En sus 33 años de vida trató de integrar Oriente y Occidente, con conceptos como “timé” (el honor + el respeto por la opinión de los demás) y el “aidós” (pudor). Su modelo era Aquiles (se sabía la Iliada de memoria) y supone anteponer el coraje, la prudencia y el honor a todo lo demás.
El periodista José Ángel Martos escribe sobre Persia y Grecia como enemigos irreconciliables: la tiranía frente a la libertad. En las Termópilas, Atenas contó con un aliado excepcional, Esparta. El historiador Alejandro Noguera explica las características del ejercito macedonio, una maquinaria sin rival durante dos siglos. Fue el gran referente hasta las legiones romanas. Como ejemplo práctico, la batalla de Gaugamela (1 de octubre del 331 a. C.).
El historiador Roberto Piorno comenta el despertar de Macedonia, una región que surtía a Atenas de madera para sus trirremes. El también historiador Antonio Penadés detalla las guerras médicas, un choque de civilizaciones. Curiosidades sobre el caballo Bucéfalo, el misterio sobre el cadáver de Alejandro, su heterocromía (un ojo azul y otro marrón), la escuela de Aristóteles (el ninfeo de Mieza, en la ciudad griega de Náousa), que es el rey de tréboles en la baraja francesa (Carlomagno es el de corazones, Julio César el de diamantes y el rey David el de espadas).
José Luis Hernández Garvi se centra en Filipo II de Macedonia (puso en práctica lo aprendido en 3 años de exilio tebano). El filólogo Alberto Porlan explica la infancia de Alejandro Magno. Juan Antonio Guerrero escribe sobre el sometimiento de Grecia, desde Queronea al paso del Danubio, y el especialista en Historia militar Juan Carlos Losada, la conquista de Oriente (Alejandro fundó 60 ciudades). La historia Iria Pena Presas se centra en tres urbes: Persépolis, Egas (Macedonia) y Alejandría. Allí, su Biblioteca, que comenta el filólogo griego Juan Piquero. La historiadora del Arte Mireia Rosich explica el papel relevante de “las mujeres de Alejandro”: su madre, Olimpia, que le otorgó un nacimiento mítico y un linaje vinculado a Aquiles; la concubina Campaspe; Sisigambis, “su segunda madre”; Roxana, la esposa por amor; Estatira, la fusión con Oriente. Y la periodista Laura Manzanera escribe sobre la helenización de Roma.
Excelente compendio. Mi gratitud a Palma Lagunilla, directora de Muy Biografías, a su equipo (Nacho, Iria, Julia) y a la veintena de colaboradores de este número.
En otro orden de cosas, en la revista Fortune Michal Lev-Ram nos cuenta el nuevo modelo de Hollywood, con ejemplos como el remake de Mad Max, que triunfó en la taquilla (376 M $ de recaudación global) y en los Óscar (10 nominaciones). Es el momento de:
-       Los independientes
-       China: Kung Fu Panda 3
-       Los transformadores: plataformas como Netflix
Los ganadores en términos de inversión han sido ‘La gran apuesta’ (70 M $, mejor fuera de EE UU que en el país), El puente de los espías (157 M $; costó 40 M), el mencionado Mad Max (con un presupuesto de 150 M $) y Marte (598 M $, el 62% en el extranjero). No tan favorables han sido las rentabilidades de Brooklyn (25 M $ de ingresos), El renacido (costó 130 M $ y lleva recaudados 156 M) y Spotlight (20 M de presupuesto y 31 M de taquilla).

“Hay más dinero en el mercado que en proyectos” (Roeg Sutherland, Creative Artists Agency). Sí, el modelo de Hollywood es el de la empresa en el Talentismo: proyectos fascinantes. Con la variante de la independencia, las plataformas y la globalización.   

lunes, 28 de marzo de 2016

Calidad directiva y prosperidad empresarial

Comienzo la semana con muchísima energía después de una Semana Santa (en realidad, una especie de puente) en el que he descansado, he disfrutado de los amigos, he visto buenas obras de teatro (‘La puerta de al lado’, que he comentado en este blog, y ‘Sofocos plus’, escrita y dirigida por Juan Luis Iborra, con Miriam Díaz-Aroca, Teté Delgado, Elisa Matilla y Fabiola Toledo. Historias sobre la menopausia en las mujeres de 50 años en el tren, en un gimnasio, trabajando, en un supermercado, en el ginecólogo… Muy divertida) y mediocres pelis (La modista, Batman vs Superman), hemos ido a comer y cenar a sitios estupendos, etc. Nos aguarda un trimestre primaveral y fascinante, en el que lo mejor está por llegar.
En la prensa de ayer domingo, afortunadamente había varios artículos interesantes. En El País Negocios, Emilio Ontiveros (uno de los mejores economistas españoles, de quien me considero alumno hace más de 30 años y siempre) trataba la relación de la Calidad empresarial y la prosperidad. Se hace eco del trabajo reciente del FMI ‘The Future of Productivity’ (El futuro de la productividad): la difusión del conocimiento dependerá de las capacidades empresariales para captarla. Sí, “la calidad de la función empresarial, de la gestión, desempeña un papel central”. Por ejemplo, en las TIC de la cuarta revolución industrial. Tener buenos o malos empresarios y directivos no es neutral. El Dr. Ontiveros cita ‘Managerial Capital and Business R&D as Enablers of Productivity Convergence’ (Capital Directivo e I+D empresarial como palancas de la convergencia de la productividad), de D. Andrews y B. Westmore (OCDE, 2014). Al menos la mitad de la diferencia de productividad entre EE UU y Europa se explica por la calidad de los directivos. En la misma línea, el trabajo de N. Bloom, R. Sadun y J. V. Reenen, ‘Management as a Technology’ (La Gestión como Tecnología), con datos de 10.000 empresas de 30 países, demuestra que más del 25% de las diferencias de productividad entre naciones se explica por la calidad directiva. España no sale bien parada (mi admirado Emilio Ontiveros recoge el dato del World Management Survey 2014, en el que nuestro país es el 18º; menos mal que no se hizo eco del Foro Económico Mundial, que en “reliance of profesional management” nos concede el puesto 49º). Ontiveros concluye con una frase de Paul Krugman, “la productividad no es todo, pero a largo plazo es casi todo”. Sí, y la calidad directiva viene a ser el 60% de esa productividad. Por ello, de aquí al 2060 sólo se espera del PIB/habitante español que crezca un 15%.
También en las páginas salmón de ese diario, un artículo de Ramón Oliver sobre Gamificación, con opiniones de nuestro buen amigo Fernando Botella (que presenta su nuevo libro, El factor H, el próximo martes en Madrid): “Jugar es la forma de aprendizaje más rápida y con mayores niveles de anclaje y transferencia al día a día que tiene el ser humano. El juego nos permite entrar en territorios por los que normalmente no transitaríamos, se produce una simulación de la realidad que nos saca de la normalidad y eso hace que nuestra mente se abra”. En la misma línea, Pilar Jericó nos recuerda que cuando jugamos se activa el circuito cerebral de recompensa y Sergio Jiménez (ESIC) que es eficaz en programas de desarrollo. Fernando explica que la gamificación no tiene por qué ser un videojuego, sino que puede ser “un cómic, un juego de Lego o una pizarra y una tiza”.
La igualdad de género avanza a paso de tortuga. España es el país 25º, según el Foro Económico Mundial, en este apartado. 40’9% de la plantilla, 12’9% de la Dirección. Sólo 9 de las 190 consejeras son ejecutivas. David Fernández se refiere a las “consejeras estrella”: Isabel Aguilera (Indra, BMN y Oryzon), Belén Villalonga (Grifols, Acciona y Talgo), Rosa García (Acerinox, Bankinter), Amparo Moraleda (Caixabank, Airbus), Carina Spilka (Meliá, Grifols) y María Garaña (Liberbank, Nmasi).
También en El País, el artículo de Moisés Naím sobre los números del terrorismo: desde el 2001, los atentados han pasado de 2.000 a 14.000 y las víctimas se han multiplicado por nueve. El consumo resiste en China pese a la incertidumbre económica (Xavier Fontdeglòria, desde Pekín). Un interesante artículo de Fernando Savater, ‘Las torres gemelas’ (Seguridad y Libertad, pilares de nuestra democracia). Y un especial sobre este ‘Tiempo de Resiliencia’, con el ejemplo de Detroit (que ha pasado de 1’85 M a 0’7 M habitantes en 60 años) y una entrevista de Joseba Elola a Boris Cyrulnik: “Nadie sabe definir la felicidad”. Craso error: desde Aristóteles, sabemos que es una “experiencia global de placer y significado”. Sin embargo, concluye: “sabemos que la felicidad es un tricotar continuo; es el placer de vivir cotidiano; es un trabajo de todos los días, no es metafísico. La artesanía de la felicidad cotidiana se tricota día a día”. Eso, sí. Desde prácticas deliberadas.
En las páginas de Economía y Empresa de El Mundo, un análisis de los “fuerdai”, los niños ricos de la élite china (Javier Espinosa desde Pekín); hospitales del futuro en Toronto, Estocolmo y Madrid (Virginio Muñoz); la relación entre salarios y productividad (Rafa Navarro): hasta 1975, líneas paralelas y desde entonces la brecha se ha ido agravando) y cómo adaptarse hoy al trabajo de la próxima década (Montse Mateos y Tino Fernández). Además, una entrevista de Manuel Hidalgo con el filósofo Javier Gomá (Bilbao, 1965): “Vivimos en la mejor época de la historia de España”, “No se puede caer en el error de comparar a un chico tuitero o rapero con Shakespeare”, “En la transición fuimos libres, no elegantes… Los nuevos ricos no acertaron a ser virtuosos”. Gomá considera la mejor virtud la sociabilidad y el peor defecto la vulgaridad; admira a Alfonso X y a Cervantes y como tópico sobre España que de aquí “se esperan cocineros, cantantes o deportistas, no pensadores”. Nos falta buena conversación y nos sobran aguafiestas.
Y de las revistas que acompañan a estos periódicos, en el Semanal de El País, el valor del relato: ‘No lo explique, ¡Cuéntelo!’, por Gabriel García de Oro (nos propone el TED de Andrew Stanton sobre el método Pixar, ‘Las claves de una gran historia’, que no te debes perder: www.ted.com/talks/andrew_stanton_the_clues_to_a_great_story?language=es; desde Las mil y una noches a Toy Story). En PAPEL, Abraham Romero nos habla de Troy Carter que, tras trabajar con Will Smith, lanzó la carrera de Lady Gaga, y después invirtió en Uber, Dropbox, Spotify o We-Transfer. “Los españoles creen que tienen la verdad en la mano. La envidia es nuestro mal endémico. Ay, España, tan bonita y tan injusta” (Antonio Banderas, que vuelve a casa). “Antes los datos se extraían con tortura, ahora los cedemos voluntariamente a Facebook” (Ignacio Ramonet, profesor en la Sorbona, cofundador de Attac y director de ‘Le Monde Diplomatique’).

Mi gratitud a Emilio Ontiveros, Ramón Oliver, David Fernández, Moisés Naím, Xavier Fontdeglòria, Fernando Savater, Joseba Elola, Javier Espinosa, Rafa Navarro, Montse Mateos y Tino Fernández, Manuel Hidalgo, Gabriel García de Oro y Abraham Romero, por alimentarnos de información para la reflexión y el conocimiento.