Páginas vistas en total

jueves, 31 de agosto de 2017

Empresas imbatibles, las que ganan la guerra por el talento


Reunión esta mañana con una de nuestras principales empresas -clientes, embarcada en la Transformación Digital Cultural, muy consciente del papel de la mejora de su Calidad Directiva en el éxito de la misma. Mi gratitud a la Alta Dirección por su planteamiento estratégico.
En esta “guerra por el talento”, enunciada por los consultores de McKinsey hace 20 años y cada vez más “cruenta”, sin duda hay empresas ganadoras y perdedoras. La tasa de mortalidad empresarial se ha quintuplicado desde la II Guerra Mundial, y sin embargo las compañías más admiradas no sólo resisten, sino que triunfan y crecen rentablemente. Son las empresas imbatibles.
He estado releyendo ‘Buenos equipos, proyectos imbatibles’ (2011), de Adrian Gostick y Chester Elton. Una guía para la creación de equipos de alto rendimiento, innovadores, siguiendo “la regla de tres”:
- Dar lo mejor de sí mismos, con 6 características: Sueñan con metas de verdad ambiciosas, Creen unos en otros y en lo que pueden lograr juntos, Asumen riesgos calculados, Evalúan minuciosamente los resultados, Persisten a pesar de los problemas o conflictos que surjan y Cuentan historias (storytelling) para ejemplificar lo que quieren conseguir.
- Practican la comunicación clara y abierta entre los miembros del equipo. Fijan las expectativas con claridad, debaten con libertad, comparten ideas generosamente. Cada uno conoce su papel y el de sus compañeros. Los principios de la comunicación en el equipo son conocimiento y respeto, disponibilidad, aceptación de ideas, capacidad de respuesta, transparencia, prestar y pedir ayuda y dedicar tiempo (en cantidad y calidad) a las relaciones interpersonales.
- Dan ánimos: los miembros de un equipo de alto rendimiento deben alentarse en ellos (cultura de la responsabilidad). Compañerismo en lugar de mezquindad y culpabilización.   

Para animar al resto del equipo, Adrian y Chester recomiendan mencionar lo positivo (sea un refuerzo positivo o constructivo), hacerlo de forma inmediata, cercana, a lo que un@ hace (reconocimiento, no halago), proporcionado (acorde a lo conseguido) y compartir la experiencia. El trabajo en equipo se fomenta con experiencias compartidas (viajes, cursos, eventos), símbolos (marca), retos (proyectos, sueños), compensación compartida, equilibrio de vida, voz compartida, aprendizaje  compartido, competidores compartidos, ambiente, diversión y relaciones compartidas.
Como “no hay líder sin equipo ni equipo sin líder”, Adrian Gostick y Chester Elton se refieren a un estudio con más de 200.000 profesionales según el cual el Liderazgo se asienta en la fijación de objetivos, la escucha atenta, formular preguntas adecuadas, accesibilidad, crear un entorno de libertad y aceptar y valorar las ideas de los demás. Un/a líder inspirador/a, integrador/a, impaginativ@ e intuitiv@, siguiendo el modelo i4 de Silvia Damiano.  

Del talento individual al del equipo (sinergias) y al de la organización (megasinergia: más de cuatro veces la productividad individual). Creo que una organización imbatible es una empresa excelente, TOP y atractiva.
Es una empresa excelente según los parámetros del modelo EFQM, los nueve criterios desde el Liderazgo a los Resultados. “A día de hoy, un total de 51 organizaciones ostentan el Sello EFQM 500+, incluyendo al CEG, de las cuales 26 son socias del Club. Organizaciones que se han sumado al reto de emprender el camino a la excelencia, gestionando más eficientemente sus recursos y lo más importante orientándolos al cumplimiento de sus objetivos estratégicos con miras al logro de una diferenciación efectiva dentro de su sector. En este sentido, en la distribución por sectores, destaca el Sector Sanitario, seguido de cerca por los Centros Escolares, y después, aunque un poco más lejos, el Sector de las Administraciones Públicas”. España está a la cabeza de Europa en 500+. Más de 30.000 organizaciones en el mundo utilizan el modelo EFQM (mi agradecimiento a Natacha, que vela por el Modelo de Excelencia en ManpowerGroup).
Es una empresa TOP, un Top Employer, cuando demuestra sus mejores prácticas en atracción y gestión del talento: estrategia de talento, planificación de la plantilla, on-boarding, aprendizaje y desarrollo, gestión del desempeño, desarrollo del liderazgo, gestión de carrera y sucesión, compensación y beneficios, cultura corporativa. Mi gratitud a Loles, que vela por que ManpowerGroup sea TOP por tercer año consecutivo.
Me gusta tanto de la labor del Club de Excelencia en la Gestión (cuyo DG es Ignacio Babé) como del Top Employers Institute (que lidera como country manager Salvador Ibáñez) su rigor, expertise y credibilidad como que ambas instituciones elaboran “ratings” (calificación) y no rankings (clasificación), porque resulta de gran dificultad, si acaso es posible, comparar empresas de distintos sectores para decidir cuáles son mejores que otras.
En términos de atractividad, me parece especialmente interesante el estudio anual ‘Las mejores empresas para trabajar’ que Actualidad Económica publica al final del verano. Este 2017, 91 compañías han sido reconocidas como las mejores. De ellas, sólo 10 son consideradas excelentes según el Modelo EFQM.
Por tanto, empresas imbatibles, marcas de confianza tanto para el talento como para los clientes, en una era, el Talentismo, en el que intermediación da paso a las plataformas, al estilo de las GAFAs (Google, Amazon, Facebook, Apple) y los ATUNes (Airbnb, Tesla, Uber, Netflix) son aquellas TOP, excelentes y atractivas. De momento, el Banco Santander y ManpowerGroup. Será una excelente noticia que más y más compañías (de más de 250 empleados) se incorporen a este grupo.
La canción de hoy, ‘Sexual’ de Neiked: www.youtube.com/watch?v=WzUrUQfgTjE “You are everything that I dreamed of”.

Y mañana este Blog diario, ‘Hablemos de Talento’, cumple 10 años ininterrumpidamente. 3.653 entradas.  Un largo camino recorrido. Gracias por seguir ahí.               

miércoles, 30 de agosto de 2017

La procrastinación como autosabotaje


Tres estupendos días en Oporto de reunión estratégica. Hemos enido reflexiones muy interesantes para iniciar la temporada (y el ciclo trianual) y disfrutado de un paseo en barco por la desembocadura del Duero y cenas con bacalao y otras especialidades gastronómicas. De vuelta a Madrid, retraso de dos horas con TAP.
En la web de Psychology Today, varios artículos sobre ‘La procrastinación como autosabotaje’. Como sabes, la procrastinación (del latín “pro”, adelante, y “crastinus”, referente al futuro) es la acción de postergar, retrasar, postponer las actividades necesarias por otras que nos resultan más agradables.
Amy Morin, trabajadora social y psicoterapeuta, considera que el 90% de nuestros hábitos nos agradan y el 10% son contraproducentes. De nosotr@s depende distinguir los buenos hábitos de los malos, lo que nos convienen y los que nos gustan.    
El Dr. Timothy Pychyl (Universidad de Carletton en Ottawa, Canadá) nos propone regular mejor las emociones para dejar de procrastinar. Andy Molinsky (autor de ‘Reach’) nos aconseja:
1.     Empecemos el día con lo que más nos cueste. Una sugerencia de Mark Twain: reservar el comienzo de la mañana para lo que más rabia nos dé.
2.      Haz listas (To-Dos) super-rápido. Valora los mensajes de entrada.
3.      Haz públicas tus intenciones (y hazte responsable ante los demás).
4.     Celebra las pequeñas victorias.
5.      Recuerda que no toda procrastinación es mala.
Par dejar de posponer, ideas (más) claras y coaching, con objetivos concretos.
Hacer lo que un@ tenga que hacer. Benjamin Gardner (King’s College de Londres) diferencia las rutinas de los hábitos. Las rutinas son series de comportamientos que practicamos con regularidad. Los hábitos surgen a partir de un impulso y en principio cuestan. Nir Eyal pone el ejemplo de ir al gimnasio. A pesar de que nos cueste, hemos de fijar horarios, marcarnos un premio (100 €, a lograr si lo cumplimos) y dejar que el tiempo funcione a favor del hábito.
Ya sabes, la disciplina es la labor del discípulo.

La canción de hoy, ‘Physical’, de Olivia Newton-John: www.youtube.com/watch?v=vWz9VN40nCA         

martes, 29 de agosto de 2017

Últimas novedades sobre el cerebro humano


Segundo día en Oporto, ciudad Patrimonio de la Humanidad. Gracias, Francisco, por ser un anfitrión perfecto, y a Nuno, por venir muy amablemente desde Lisboa para cenar con nosotros.

He estado leyendo, de la colección de National Geographic, el libro sobre ‘El Cerebro. Descifrar y potenciar nuestro órgano más complejo’, de José Viosca, con una estupenda introducción de Javier DeFelipe (director del proyecto Cajal Blue Brain). Un texto que incluye las últimas investigaciones en neurociencia. Investigaciones que nos hacen pensar que algún día podremos descifrar sus secretos,comprender su funcionamiento y potenciar sus funciones.
El órgano más complejo del universo cuenta con 100.000 M de neuronas, utiliza 19.000 de los 30.000 genes del ser humano y 1.000 M de conexiones por milímetro cúbico. Como no atisbamos a comprender el proceso mental, se han utilizado las metáforas del jardín (Ramón y Cajal), del ordenador, de la orquesta, de un mundo con distintos continentes. El cerebro funciona a nivel molecular, celular, de redes neuronales, funcional y cognitivo. Los grandes retos de la neurociencia son conocer “el bosque de las neuronas, el código neuronal (el lenguaje del cerebro), el entramado de la actividad cerebral, el conectoma (el mapa de carreteras del cerebro). Dada su plasticidad, así, con este conocimiento, podremos elevar nuestras capacidades cognitivas. Ya conoces la famosa frase de D. Santiago Ramón y Cajal: “Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro”.      
El libro repasa los hitos de la neurociencia moderna: su despertar con Camillo Golgi, los hallazgos de Ramón y Cajal, las señales eléctricas, los neurotransmisores (señales químicas), las funciones complejas (circuitos neuronales), el código, el mapa dinamico. El desafio de “mapear” el cerebro. “Cuando entendamos el cerebro, la humanidad se entenderá a sí misma”, ha dicho mi admirado Rafael Yuste (Columbia). La neurociencia de sistemas y la revolución neurotecnológica…
En la bibliografía, los mayores expertos: Antonio Damasio, David Eagleman, Gazzaniga, Gary Marcus, Nicolelis, Steven Pinker, Steven Rose y Sebastian Seung.
Y todo por 1’95 € (en los kioskos). Mi agradecimiento a José, a Javier y al equipo de ‘Las fronteras de la ciencia’ de National Geographic.     

lunes, 28 de agosto de 2017

La voluntad y las decisiones de las personas de éxito


Salida esta mañana a la preciosa ciudad de Porto (Oporto), donde estaremos reunidos a lo largo de tres días para analizar y planificar la nueva temporada 2017-2018.
He estado leyendo, en el nuevo número de ‘Mente Sana’ (la revista que edita Jorge Bucay y dirige Ana Rodrigo, el artículo de portada: ‘Voluntad para tu cerebro. Hábitos para conseguir lo que deseas ser o hacer’ de Estanislao Bacharach, doctor en Biología Molecular. “Cada célula de tu cuerpo está en un proceso de constante transformación”. Las células del instestino se renuevan cada 2-3 días, las de la piel cada dos semanas, los globulos rojos viven unos meses, tus músculos y huesos cada 10-15 años. También cambia la expresión de los genes, que creíamos inmutable. “El cerebro no sólo aprende, sino que también quiere crecer y curarse”. Queremos mejorar los resultados, pero los resultados dependen de nuestros hábitos.
El Dr. Bacharach nos sugiere:
1. Hacer una pausa. “Si con un estímulo empiezas a sentirte mal, en la medida de lo posible retírate”.
2. Respira profundamente. 3-4 veces es suficiente. Más neuronas limpias, alimentadas y repirando mejor equivale a pensar mejor.
3. Focaliza. Pon tu espalda recta, lo que favorece el traslado más eficiente de los mensajeros neuroquímicos desde la médula espinal hacia el resto del cuerpo. Si funcionas en automático, no hay cambio posible.
Y entonces, activa tu voluntad. Estanislao nos recuerda que Roy Baumesiter (Universidad de Florida) fue uno de los pioneros en el estudio de la voluntad y comprobó que es limitada. Los niveles de azúcar en sangre caen tras activarla, y el descenso de energía reduce el autocontrol.
¿Cuáles son los seis hábitos para ganar en voluntad?
1. Una dieta equilibrada (proteínas sin grasas, nueces, judías, fibras y cereales, frutas y vegetales) que mantengan adecuados niveles de azúcar en el cerebro. Comida en estado natural, sin agregados de grasas, química ni azúcares.
2. Dejar de beber bebidas light, porque sacan la glucosa de la sangre anticipando el pico que está por llegar. Menos energía, menos autocontrol, aumento de peso (toda una paradoja).
3. Disminuir las respiraciones, a 4-6 por minuto. Si respiramos más despacio de lo normal, activamos el córtex prefrontal (pensamos mejor) y aumentamos la variabilidad del ritmo cardiaco. Pero sin contener la respiración, porque eso provoca estrés.
4. Disfrutar del ejercicio físico. Esto genera mayor materia gris (nuestras neuronas) y de la materia blanca (que las protege). Si nos divertimos, mejor.
5. Dormir las horas necesarias. Cuando descansamos poco, a las células les cuesta absorber las neuronas del flujo sanguíneo.
6. Meditar “aunque sea mal”. No es eliminar los pensamientos, sino aprender a no estar tan perdidos en ellos. Con el tiempo la práctica se hace más efectiva.
Me ha gustado esta reflexión desde la biología molecular. En la misma publicación, el estudio del Dr. Mathöt (Universidad de Groningen) que demuestra que en el cerebro lenguaje, pensamientos y reacciones fisiológicas están todos asociados. “Si lo piensas (o lo dices), el cerebro lo realiza”. También el impacto de ser agardecid@: baja la tensión arterial, mejora las defensas, reduce el riesgo de depresión, ansiedad y abuso de sustancias.
El filósofo Gabriel García de Oro nos anima a “aprender de nuestra infancia”, con seis consejos: poner el corazón (dibujar, un abrazo), divertirnos con cualquier cosa, asombrarnos por un mundo maravilloso (“la capacidad de asombro nos conduce a la filosofía”, Aristóteles), caernos para levantarnos, estar con los demás (la vida son los otros), dar rienda suelta a la creatividad. Sabios consejos, para recuperar el niño que llevamos dentro.
En otro orden de cosas, el inmunólogo tumoral Pere Gascón (Universidad de Barcelona) relaciona el estrés crónico con el cáncer, porque nos pone en riesgo de crear un ambiente proinflamatorio (defensas más bajas). Todos producimos mutaciones celulares todos los días (nuestro organismo produce trillones de células). El estrés intenso y continuado puede provocar que estas mutaciones no se eliminen. El yoga, el taichí, la meditación, los alimentos antioxidantes ayudan.
Elizabeth Silvestre, doctora en biología, nos recomenda “baños de bosque”. Efectos: disminuye el cortisol y el estrés, baja la tensión arterial, es un buen protector del corazón, alivia el dolor crónico fortalece el sistema inmunitario y mejora los trastornos del sueño. Para la nueva temporada, al menos una vez al mes un “Shinrin Yoku”, un buen paseo por el bosque.
Además, un especial Alzheimer muy completo y, de Laura Gutman, un análisis del proceso de separación con sus dos protagonistas: “Vivir en pareja requiere madurez”.
Mi enhorabuena y gratitud al equipo de Mente Sana. Además de contenidos valiosos, el estilo de la revista es de una estética muy cuidada.
                        
También he estado leyendo un artículo de Fast Company escrito por Stephanie Vozza, ‘Cómo toma las decisiones la gente de éxito’. Está basado en las investigaciones de Mike Whitaker, autor de ‘The decisión makover’ (La sesión de decisiones. Un enfoque intencional para vivir la vida que quieres). Mike parte de la importancia de decidir libremente: “la vida no nos pasa; somos participantes activos”. La mayoría de las personas aprenden qué no hacer; las de éxito cuentan con una forma metódica de ver las opciones”. Estas personas triunfadoras saben que hay pequeñas decisiones (que influyen en el día a día), decisiones de tipo medio (por un año) y grandes decisiones (para toda la vida). Sobre las pequeñas, no se preocupan; se divierten. Las mayores se toman una o dos veces al año; por ello son conscientes de que han de ser coherentes con sus objetivos. Su estrategia es:
- Ponerse unos cinco grandes objetivos y centrarse en ellos.
- Identificar sus prioridades vitales y tenerlas en cuenta a la hora de tomar decisiones.
- Comprobar que sus decisiones son coherentes con los objetivos que se han marcado.
- Apreciar la situación, identificando los objetivos de moverse en la dirección adecuada.
Y cuando, aún así, toman malas decisiones, en lugar de hacer como el resto d ela gente (esconder la cabeza bajo el ala), se mueven rápido para corregirlas y actúan rápidamente. Practican “el gran reseteo” para aprender a toda velocidad y volver al cauce que se han marcado. Los mejores reconocen cuándo no es el momento o dónde no es el lugar para tomar una decisión. Y no quietren que los demás decidan por ellos. “Lo bueno de la vida es para quienes deciden voluntariamente”.

La canción para este inicio de semana, de Michael Bublé: ‘Feeling good’ www.youtube.com/watch?v=Edwsf-8F3sI